La industria vasca se reúne en IDOM para abordar la IA
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una palanca real de competitividad en la industria. Sin embargo, muchas organizaciones siguen enfrentándose al mismo reto: cómo pasar del interés y la experimentación a una aplicación estructurada y con impacto.
El pasado 25 de junio, IDOM reunió en Bilbao a profesionales del ámbito industrial en una jornada centrada en la aplicación práctica de la inteligencia artificial. Más allá de presentar soluciones o tendencias, el encuentro puso el foco en un desafío compartido por muchas empresas: aterrizar la IA en procesos reales y hacerlo de forma ordenada y sostenible.
Uno de los puntos clave que surgieron durante la sesión es que la adopción de la IA no es únicamente una cuestión tecnológica. Aunque el interés por estas soluciones es creciente y su uso empieza a extenderse en el día a día de los equipos, en muchos casos se produce de forma desestructurada, sin una estrategia clara ni un marco de gobierno definido. Esto puede generar pérdida de control, inconsistencias en los resultados y dificultades para escalar su uso dentro de la organización.
Frente a este escenario, las empresas industriales se enfrentan a varias preguntas clave:
qué casos de uso abordar primero, cómo garantizar la calidad y disponibilidad del dato, cómo integrar la IA en sus procesos existentes o cómo definir un modelo de gobierno que permita su adopción de forma segura y eficiente.
Durante el encuentro también se abordó el papel del ecosistema en este proceso. Iniciativas impulsadas desde el ámbito institucional están facilitando el acceso de las empresas a este tipo de tecnologías, apoyando tanto la definición de estrategias como la puesta en marcha de proyectos concretos orientados a mejorar la competitividad.
La sesión combinó esta visión con ejemplos prácticos y experiencias reales, mostrando cómo la inteligencia artificial puede aplicarse ya en ámbitos como el análisis documental, la mejora de la toma de decisiones o la optimización de procesos. En todos los casos, con una idea común: el valor de la IA no está en la tecnología en sí misma, sino en su capacidad para resolver problemas concretos del negocio.
Para IDOM, este es precisamente el punto de partida. La adopción efectiva de la inteligencia artificial exige un enfoque integral que combine estrategia, dato, tecnología y personas, y que permita acompañar a las organizaciones desde la identificación de oportunidades hasta la implantación de soluciones en su operativa diaria.
El interés y la participación en la jornada confirman que la industria está en un momento de transición. La IA ya está presente, pero el verdadero reto empieza ahora: convertir ese potencial en iniciativas concretas que generen impacto real.






